Veladas

Veladas



          Con frecuencia las familias por las noches, después de cenar, pasaban unas a las casas de otras y celebraban unas veladas,  reunidas al calor de la lumbre, donde se charlaba de lo habido y por haber, de los últimos acontecimientos y se contaban cuentos de todo tipo. Se jugaba a la baraja (los juegos de mesa han sido un recurso de la humanidad), se tomaban churros con chocolate, se bebían licores… Cuando la reunión se terminaba, los tertulianos se marchaban a sus casas, el reloj de la torre daba las doce, y se encontraban con que estaba nevando y caían copos como boinas: una gozada.